10 “tips” para mejorar tu vida de oración

A mucha gente le resulta difícil arrodillarse para orar, excepto durante las emergencias. La mayoría de nosotros reconocemos que mantener un vínculo diario con Dios es importante, pero en la práctica nos resulta difícil hacerlo. Escuchamos de místicos que pasan horas en contemplación extática, y pensamos: “Eso no es para mí”, y terminamos dejando completamente de lado la oración. Después de todo, apenas llevamos dos minutos presentando una petición cuando nuestras mentes divagan por otro lado.

Nuestro ambiente contemporáneo no nos ayuda en nada a concentrarnos. Somos bombardeados constantemente por imágenes rápidas e instantáneas. Estamos acostumbrados a sentarnos pasivamente y dejar que la corriente de imágenes y la acción constante nos entretengan sin ningún esfuerzo. Hoy la oración puede ser un verdadero desafío, me refiero a la que es más que un mero gesto en dirección al cielo, o una corta lista de deseos.

De modo que la pregunta es la siguiente: ¿Hay pasos definidos que podamos dar para recapturar la bendición de una vida de oración firme, aún en este mundo acelerado y lleno de distracciones continuas? Me gustaría darte algunas sugerencias prácticas.

Tip 1: Busca el horario apropiado para orar.
La mente y el cuerpo funcionan mejor durante cierta hora del día. Muchos de nosotros estamos más alerta temprano en la mañana. Otros funcionan mejor durante la noche. No importa qué hora sea, recordemos que conversar con Dios es uno de los privilegios más grandes que el ser humano tiene, por eso merece nuestras mejores energías.

Tip 2: No trates de orar después de una comida pesada.
La digestión y la concentración no combinan. Después de comer siempre tendrás sueño.

Tip 3: No trates de orar después de ver tu programa favorito.
Tus emociones posiblemente sigan enredadas en el programa. Es muy fácil desviarse y caer en los brazos del héroe de la televisión en vez de llegar al trono de la gracia.

Tip 4: Si estás cansado/a, no te apoyes en una cama o sofá para orar.
Tendemos a distraernos en la oración porque nos acomodamos demasiado para hacerlo. Prueba orar de pie o arrodíllate sin ningún apoyo, con la espalda recta. No podemos impresionar a Dios con una “postura perfecta”, pero sí podemos impresionarnos a nosotros mismos reconociendo que este es el tiempo más valioso del día y no deseamos desperdiciar ni un momento.

Tip 5: Antes de comenzar tu oración, concéntrate.
Desconéctate de la corriente de planes y preocupaciones que han ocupado tus pensamientos. Apaga el teléfono. Quédate quieto. Ponte a pensar en algún versículo o promesa bíblica y medita en su significado.                           

Tip 6: Si perdiste la concentración, prueba orar en voz alta.
Por lo regular somos más coherentes cuando hablamos en voz alta. Por supuesto, no necesitamos hablar como genios literarios, pero nuestra expresión verbal por lo regular le agrega color a nuestras oraciones. No olvidemos que hay diferencia entre un pensamiento impreciso que flota en dirección al cielo, y un mensaje de corazón dirigido a Dios, algo que realmente queremos decir.

Tip 7: Recuerda a quién le estás hablando.
Al orar no estamos hablando con nosotros mismos o con el techo; la oración es una transacción maravillosa entre nosotros y el Dios santo que mora en las alturas de los cielos. Por eso conviene comenzar con palabras de alabanza, enfocándonos en el carácter y la gloria de Dios. Por ejemplo, podemos imaginar que estamos ante el trono del altísimo. La Biblia nos presenta vívidos ejemplos de la adoración divina. Hagámonos partícipes de estas escenas.

Tip 8: Procura ser específico/a.
Las alusiones vagas de orar por “los necesitados” o por “andar más cerca de Dios” fácilmente se diluyen y caen en la distracción. Pongamos peticiones específicas delante del Señor, agradeciéndole por lo que él puede hacer. Mientras más lo hagamos, más evidentes serán las respuestas.

Tip 9: No permitas que tu oración se convierta en una repetición estéril.
A veces nuestras plegarias flaquean porque se nos acaba el tema. Por pensar en qué otra cosa pedir, perdemos el impulso y nuestra comunión con Dios se pierde. Para evitar esto, escribe un bosquejo. Puedes comenzar con las cosas por las que te sientes agradecido. Anota un grupo de personas por quienes quieres orar. Elige algunas promesas bíblicas que se adapten a tus necesidades. Estos elementos pueden ser la base de tus oraciones intercesoras. Procura también identificar aspectos de tu vida que necesitas cambiar. ¿Cuáles serán los blancos que Dios tiene para ti? Trata de destacar cualidades positivas en vez de malos hábitos.

Tip 10: Tómate el tiempo que sea necesario para hablar con Dios.
Es mas útil orar intensamente por cinco minutos que mantener una conversación vaga durante quince. Un período largo de oración intensa se puede lograr aumentando poco a poco nuestra capacidad de concentrarnos. Ponte un blanco corto de comunicación sostenida. Practica hasta que te puedas concentrar en oración por ese lapso. Luego extiende tu blanco sucesivamente. A veces un problema específico viene a estorbar nuestros pensamientos. Es mejor afrontarlo en oración que confinarlo en algún rincón de la mente. Si fracasas completamente, detente. Vuelve a empezar. Concéntrate de nuevo en el Señor y alaba su nombre, hasta haber recuperado la actitud de oración. Persevera, y al hacerlo no olvides el propósito ulterior de las devociones con significado actual: permitir que influyan en nuestros pensamientos y sentimientos a través del día. El sentir la presencia de Dios mientras cumplimos nuestros deberes nos ayudará a sobrellevar cualquier obstáculo.

Halloween: El gran engaño

 

Otro otoño ha comenzado. Las hojas que ahora decoran el paisaje son de tono rojizo, anaranjado y marrón. Pronto los árboles se secarán y la temperatura continuará en descenso.

Pero ese no es el único cambio que trae la fecha. En el mes de octubre especialmente comenzamos a ver calabazas, esqueletos, brujas, gatos, y muchos otros objetos tenebrosos decorando vecindarios enteros. Se aproxima Halloween y las tiendas llenan sus estanterías con todo tipo de disfraces para personas de toda edad. Dentro de poco nos encontraremos con princesas, vampiros, animales, monstruos, y todo tipo de personajes reconocidos desfilando por las diferentes avenidas que recorren la ciudad, para pedir dulces. Participar de este día parece una actividad inofensiva. Disfrazar a nuestros niños, decorar nuestras casas, ofrecer golosinas a quienes tocan la puerta… no tiene nada de malo, ¿verdad?

Lo cierto es que la “diversión inofensiva” que Halloween aparentemente ofrece existe para perpetuar una mentira que se originó en el Jardín del Edén. Después de que Dios le advirtiera a Adán y Eva que no comieran del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, ¿recuerdas lo que Satanás le dijo a Eva para incitarla a desobedecer? “No moriréis” (Génesis 3:5). Bien. El propósito de Halloween no es entretener. Es celebrar el espiritismo, la mentira de que los espíritus de los muertos sobreviven a la muerte corporal y se comunican con los vivos.

Halloween tiene sus orígenes en Europa hace más de 2.500 años, cuando los Irlandeses celebraban la culminación de la temporada de cosecha. Ellos creían que en esa fecha los espíritus de los muertos se podían reencontrar con los seres vivientes. Para que estos espíritus no se extraviaran, encendían velas y preparaban comida y dulces que luego colocaban en las ventanas y puertas. Según su creencia, además de espíritus buenos, también podían venir espíritus malos. Por eso las personas se disfrazaban para no ser reconocidas y dañadas por estos seres malignos. El nombre de Halloween se deriva de la frase en inglés “All Hallows Eve” (La víspera de todos los santos).

Halloween nos invita a creer que los muertos habitan entre nosotros, en nuestros hogares, y que nos podemos comunicar con ellos. Pero eso no es justamente lo que la Biblia enseña.

En el libro de Eclesiastés, el sabio Salomón escribió: “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido” (Eclesiastés 9:5). No, los muertos no están en el cielo alabando a Dios. La Biblia es inequívoca en ese punto. “No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio” (Salmos 115:17). Tampoco están en la tierra habitando entre nosotros.

Quienes enseñan que los seres humanos poseen un alma inmortal o un alma que sobrevive a la muerte corporal, deben su sistema de creencias más a Platón que a la Biblia. El apóstol Pablo enseñó claramente que los muertos están descansando hasta el día de la resurrección (véase 1 Corintios 15: 51-55, 1 Tesalonicenses 4:13-18). Si esto no fuera cierto, ¿para qué necesitaría Jesús regresar a la tierra a buscarnos? (Juan 14:1-3)

Recuerda las palabras de Jesús: “Yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6:44). Jesús declaró que el justo será “recompensado en la resurrección de los justos” (Lucas 14:14). Si alguien sobreviviera a la muerte corporal y se fuera inmediatamente al cielo, sería “recompensado” mucho antes de “la resurrección de los justos”.

Halloween existe para perpetuar una de las mentiras más grandes de Satanás: la mentira de que los muertos no están realmente muertos. Una mentira que está preparando al mundo para un engaño masivo antes del regreso de Jesús.

Mientras se aproxima esta fecha, medita en lo que la Biblia enseña acerca de la muerte. La clave para la vida eterna se encuentra únicamente en Jesús. Sin Él nadie sale de la tumba. Con Jesús, “los muertos en Cristo resucitarán” (1 Tesalonicenses 4:16). Nuestra esperanza de vida después de esta vida está en él. Este año dile no al engaño y dile sí a las promesas de vida eterna que nos ofrece Jesús.

Estamos en WhatsApp

Amigos, estamos probando un nuevo servicio que les permitirá recibir el devocional diario, Una Mejor Manera de Vivir, por WhatsApp. Si les gustaría ser parte de esta prueba, por favor enviarnos un mensaje con su nombre y país al +1(423)362-5834. Además de recibir el devocional diario, por este medio nos podrán enviar sus pedidos de oración.

Escrito Está continuamente busca la manera de transmitir el mensaje de esperanza a través de la tecnología disponible. Además de esto, ya está disponible el app “Escrito Está” para celulares iPhone y Android. Lo pueden descargar de manera gratuita. Ahí se les permitirá ver el devocional diario, los programas de media hora, leer nuestras últimas noticias y mucho más. ¡Queremos estar más conectados!

Finalmente, Escrito Está acaba de lanzar el nuevo canal de ROKU, It Is Written TV. Ahí podrán encontrar nuestra programación en español y también la programación en inglés con el director y orador, el pastor John Bradshaw. Aprovechen la oportunidad de ver programas de alta calidad que les ayudará en su comprensión de la Palabra de Dios.

Todo esto es posible gracias a la contribución de nuestros socios que apoyan al ministerio para que podamos continuar predicando el evangelio con poder al mundo entero. Si les gustaría formar parte del equipo Escrito Está y apoyar nuestros proyectos, lo pueden hacer visitando: http://www.escritoesta.org/donar

Esperanza para un nuevo comienzo

Girls wearing Escrito Esta shirts

Fue un domingo por la tarde cuando, mirando las noticias, escuché que un volcán había erupcionado en Guatemala. Inmediatamente me comuniqué con un amigo que vive allá para preguntarle acerca de la magnitud del desastre. Él con mucha calma me respondió: “No es tan grave. El Volcán de Fuego siempre se mantiene en erupción.” Yo estaba muy preocupada porque en dos semanas mi iglesia estaría viajando a ese país para un viaje misionero que habíamos estado planificando por más de un año.

A continuación me comuniqué con el coordinador del viaje para preguntarle si esto afectaría nuestros planes. Él dijo que todo seguía igual, excepto que ahora necesitábamos estar ahí más que nunca para prestar ayuda a quienes más lo necesitan. Al siguiente día pedí oración por mi iglesia en el culto que se realiza cada mañana en las oficinas de Escrito Está. Minutos más tarde, el gerente general, Jesse Johnson, se me acercó para ofrecer su apoyo al proyecto de misión. ¡Fue una bendición!

Humo ascendía de la tierra semanas después de la erupción.

Al llegar a la zona de desastre rápidamente descubrimos que no fue una pequeña erupción. La devastación iba más allá de lo que podíamos imaginar. Cuando entramos a la comunidad de San Miguel los Lotes para grabar un programa con el pastor Robert Costa, nos dimos cuenta que el pueblo entero había quedado sepultado. Mi corazón se conmovió al ver a varios sobrevivientes llegando a lo que un día fue su casa, y decirnos desconsoladamente… “Aquí quedó enterrada mi madre. No logró escapar.”

Me acerqué a un caballero para preguntarle qué había perdido en esta erupción. Él respondió: “Solo quiero contar a mi madre y a mi esposa. Si me pongo a contar a mis tíos, primos y demás familiares, sería más de cuarenta personas las que perdí. Pero ni siquiera lo quiero pensar. Es mucho el sufrimiento.”

Mientras caminábamos por los escombros, del suelo todavía salía humo y la tierra se sentía caliente. El olor a muerte y azufre era demasiado fuerte. Yo no podía dejar de preguntarme por qué las personas no escaparon a tiempo. Algunos contaron que sus seres amados no fueron advertidos a tiempo. Otros mencionaron que como el volcán era tan activo, no tomaron las señales de advertencia con seriedad. Por eso muchos pensaron que era suficiente encerrarse dentro de sus casas para sentirse seguros. Tristemente no fue suficiente. Hoy la cifra de muertos se desconoce. El gobierno nacional sugiere que son aproximadamente 300 fallecidos, mientras que varios sobrevivientes sugieren que son miles. Es imposible desenterrar todos los cuerpos, así que nunca sabremos realmente cuántos son.

Voluntarios distribuyendo barriles a damnificados por el volcán para que puedan colectar agua.

Según el director de comunicaciones para la CONRED, la coordinadora nacional para la reducción de desastres, advertir a las personas para que puedan evacuar a tiempo es un desafío. Las leyes de Guatemala no permiten que el gobierno pueda enviar mensajes de texto gratuitos para advertir a la gente sobre algún peligro. Debido a su ubicación, Guatemala es un país de alto riesgo a sufrir desastres naturales, incluyendo terremotos, inundaciones, huracanes, deslaves y erupciones volcánicas. La mejor manera para evitar la pérdida de tantas vidas es manteniendo a las personas apartadas de zonas de riesgo y de entrenarlas para que puedan detectar el peligro.

Hoy, el camino a la recuperación es largo y difícil. Cientos se encuentran en albergues aguardando la señal para ser trasladados a hogares de transición. El gobierno tendrá que encargarse de mover a las personas a una zona de menos peligro. Pero nadie sabe realmente lo que les espera. Muchos han perdido la confianza en su gobierno. Es por eso que ahora es cuando más necesitan escuchar acerca del pronto regreso de Cristo y de las mansiones que Él fue a preparar para nosotros. Lo maravilloso es que el pueblo guatemalteco tiene un corazón sensible y dispuesto a depositar su confianza en Dios.

Durante nuestra visita a Guatemala tuvimos la oportunidad de compartir el amor de Dios y un rayo de esperanza en medio del dolor. Gracias al apoyo de Escrito Está, pudimos atender a 4.000 personas en nuestras clínicas de salud. Se entregó medicamento, incluyendo 750 pares de lentes. También se distribuyeron 100 barriles de 55 galones para personas que se habían quedado sin agua. Doce familias que se quedaron en la calle recibieron carpas para tener un techo donde dormir cada noche. También regalamos 600 camisetas con el mensaje “Dios es amor”, para que las personas recuerden que son amadas por un Dios de misericordia y bondad. Finalmente, se otorgaron 68 becas para que niños afectados por la erupción pudieran retomar sus estudios en la escuela local.

Fue una bendición ser parte de este viaje. Agradezco al ministerio Escrito Está por todo el apoyo que brindó en esta emergencia y a cada donante que respondió rápidamente para suplir las necesidades de este pueblo. Esto es amor en acción. ¡Gracias por su apoyo incondicional! Y mientras Escrito Está se prepara para celebrar 25 años de servicio a Dios, tenemos planes de regresar a Guatemala en el 2019 para continuar compartiendo el amor de Cristo y la esperanza de un nuevo comienzo.

El pastor Robert Costa junto a niños afectados por la erupción del Volcán de fuego.

Viviendo con Esperanza – Guatemala 2018

Del 21 al 23 de febrero, el pastor Robert Costa visitó la capital de Guatemala para dirigir una campaña de evangelismo, a la cual asistieron aproximadamente tres mil personas cada noche. Un tercio de los asistentes eran invitados simpatizantes del mensaje adventista que recibieron una invitación por el diario nacional, Publinews, o por medio de un amigo.

Al evento se sumaron miles más ya que fue transmitido por tres estaciones de radio local y por Facebook Live. La campaña concluyó con 90 bautismos y 195 decisiones para bautizarse en el futuro.

Leonardo Maldonado, un pastor de la Iglesia Adventista local dijo: “Yo soy una persona no vidente, pero esta noche la he vivido con esperanza al escuchar sumergirse a las personas en las aguas bautismales y los pasos de aquellos que llegaban a los pies de Jesús. Vale la pena ser no vidente porque es mejor vivir con esperanza.”

Durante su visita a Guatemala, el pastor Robert Costa fue invitado a la Corte Suprema de Justicia para hablar y orar por los trece magistrados de la nación. Él junto a los líderes de la Iglesia Adventista local fueron recibidos con amabilidad y respeto. Uno de los empleados de la Corte Suprema declaró: “Los vamos a recibir como embajadores de una nación porque son embajadores del Reino de los Cielos.”

Como regalo de aprecio, el pastor Robert Costa le entregó al presidente de la Corte Suprema, José Antonio Pineda, una medalla de Embajador de la Paz e instó a los líderes de Guatemala a vivir justamente, ser misericordiosos y humildes ante el Supremo Gobernador del Universo. Además les extendió una invitación a la campaña de evangelismo, Viviendo con Esperanza. Fue una grata sorpresa enterarse que uno de los magistrados sintoniza semanalmente el programa de televisión Escrito Está y disfruta el devocional diario, Una Mejor Manera de Vivir.

Otra actividad que se realizó durante la semana fue la visita del pastor Robert Costa a la cárcel militar, donde pudo hablar con uno de los expresidentes de la nación para orar con él y obsequiarle una copia del libro El Conflicto de los Siglos, el cual aceptó con gratitud. Además se reunió con los líderes de la Corte Suprema de Justicia de la nación, para orar por ellos y obsequiarles una copia del libro Una Luz de Esperanza.

Al finalizar las actividades evangelísticas en Guatemala, el pastor Costa declaró: “Estoy muy contento de ver el trabajo que los miembros de la Iglesia Adventista están realizando en Guatemala para alcanzar a todos los miembros de la sociedad. Son un gran equipo y les pido que oren por este país para que muchos sean alcanzados con un mensaje de esperanza a través de las obras que se están realizando aquí.”

Un Paso de Fe

En septiembre de 2017, la Asociación Metropolitana de Guatemala le extendió una invitación al pastor Robert Costa para realizar una campaña de evangelismo en Ciudad de Guatemala en febrero de 2018.

Una vez que se le informó a la feligresía de la Iglesia Adventista sobre el evento, una familia decidió dar un paso de fe. Con el deseo de invitar a la mayor cantidad de personas a escuchar la Palabra de Dios, los esposos Ruben y Fernanda Morales dijeron: “¿Por qué no distribuimos invitaciones a la campaña a través de Publinews?” Publinews es el periódico mundial más grande de metro y el primer periódico gratuito en Guatemala.

La pareja se contactó inmediatamente con las oficinas de Escrito Está para obtener permiso de distribuir las invitaciones. Además se tomaron el tiempo para descargar los estudios bíblicos gratuitos que están disponibles en nuestro sitio de internet (escritoesta.org/estudios), y diseñar e imprimir diez mil lecciones para repartirlas junto con las invitaciones.

Dos semanas previas a la campaña, los esposos Morales juntaron a familiares y amigos para preparar las invitaciones previo a su distribución. No nos cabe la menor duda de que su esfuerzo y fidelidad trajo una gran recompensa. A la campaña de evangelismo, Viviendo con Esperanza, asistieron aproximadamente tres mil personas cada noche, entre las cuales estaban personas que recibieron la invitación a través del periódico Publinews.

Amigo y amiga, recuerda la promesa de Dios: “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás” (Eclesiastés 11:1). Si Dios te impresiona a dar un paso de fe, no lo dudes, simplemente obedece. A su debido tiempo verás los resultados, porque siempre hay bendición cuando compartes con otros el mensaje de esperanza que nos ofrece la Palabra de Dios.

El Gran Rescate

En noviembre de 2017, el equipo de Escrito Está viajó hasta el Desierto de Atacama para traerte una historia de salvación. Me refiero al milagroso rescate de los 33 mineros chilenos que se quedaron sepultados a 688 metros bajo tierra en el año 2010. En esta ocasión tuvimos la oportunidad de entrevistar a uno de los sobrevivientes, el señor Jorge Galleguillos (JG), quien nos relató su experiencia.

EE: ¿Cuál fue tu vivencia en todo el tiempo que estuvieron atrapados bajo tierra?

JG: Para mí lo más importante en ese momento fue estar con Dios y Él estuvo presente con mis 32 compañeros y conmigo. Durante esos días nos alimentamos con la oración. También pudimos leer la Biblia. Hubo un pastor que nos regaló 33 Biblias y cuando abrí una de ellas, el primer versículo que apareció fue Salmos 23:1: “Jehová es mi pastor; nada me faltará”. Él la dejó marcada para que lo podamos encontrar. Y resulta que justamente en el lugar donde nos encontrábamos bajo tierra había agua. Eso debía ser imposible porque estábamos en medio del desierto más árido del mundo y no debía haber agua, pero fue justamente eso lo que nos permitió mantenernos con vida. Pero en ese Libro lo dice claramente: “Jehová es mi pastor, NADA ME FALTARÁ.”

EE: ¿Qué le puedes decir a las personas que piensan que no hay esperanza ante los problemas de la vida?

JG: Yo les quisiera decir que no pierdan la esperanza. La mano de Dios está presente. Es muy importante confiar. Dios fue todopoderoso para mí y puede hacer lo mismo en tu vida.

Durante el tour que nos ofreció en las afueras de la mina San José, Galleguillos nos contó que uno de los momentos más difíciles que les tocó atravesar fue cuando una sonda pasó muy cerca del refugio donde se encontraban, pero no los alcanzó. Él dice: “Se pasó de largo el sondaje, la única esperanza que teníamos. Todos quedamos tirados, muertos. Dos latas de atún era lo último que nos quedaba. Usualmente comíamos cada 12 horas: a las 12, 24, 36, 48 y 60. Pero se paró uno de los mineros que estaba muy mal y nos dio una sugerencia. ‘¿Por qué no esperamos hasta la hora 72 para comer lo último que nos queda?’ Todos aceptamos. En ese momento nos tomamos de la mano e hicimos una oración, que Dios hiciera lo que quisiera con nosotros. Ahí nos entregamos a su voluntad. Solamente Dios sabía lo que pasaría con nosotros. Nuestra pena era morir o que nos encontraran muertos. Pero justo a las 72 horas nos alcanzó el sondaje al que después llamamos La Milagrosa. Desde ese momento perdimos el sueño.”

Después de eso fue que los rescatistas encontraron el famoso mensaje, “Estamos bien en el refugio los 33”. Más allá de ser una historia conmovedora, es una historia que nos da esperanza. La Biblia promete que Jesús volverá por segunda vez para realizar el mayor rescate que la humanidad jamás haya visto. Un rescate que tanto necesitamos para comenzar una vida nueva. Es por eso que te invitamos a ver esta serie que fue preparada pensando en ti. Estará disponible en nuestro sitio de internet desde agosto del 2018. Para ver este tema y otros más, visita escritoesta.org.

Dos Historias de la Gracia de Dios

Historia 1:

Marcos estaba sintonizando Azteca TV. Es uno de sus canales favoritos porque él es gerente de dicha cadena en México, y conforme le permite el tiempo, le gusta monitorear su contenido.

Hace poco comenzó a transmitirse un programa religioso, y como de costumbre, Marcos escuchaba mientras atendía otros asuntos en su escritorio. Pero algo le llamó la atención. El orador estaba hablando acerca del sábado como día de reposo. Marcos se detuvo por un momento para escuchar el programa completo. Se trataba del programa Escrito Está con el pastor Robert Costa.

Siendo judío, Marcos quedó intrigado. Él jamás había escuchado a un predicador cristiano hablar acerca del sábado como día de reposo. Inmediatamente llamó a la estación local que lo había transmitido para notificarles que el programa saldría a nivel nacional por Azteca TV.

El gerente de la estación local le explicó, “Pero señor, eso es imposible. Estas personas con dificultad pueden pagar por su transmisión local. Jamás podrán pagar para salir a nivel nacional.”

Marcos respondió, “Entonces los sindicaremos.”

Y así cumplió su palabra. Por eso, desde el mes de octubre de 2017, Escrito Está fue lanzado a nivel nacional a través de Azteca TV para todo México, ¡sin costo adicional!

El pastor Robert Costa dice al respecto: “Tenemos que presentar la verdad completa de la palabra de Dios, porque no estamos solos en esto. El Espíritu Santo está trabajando también para convencer a las personas.”

Pero hay más. La estación satelital, Enlace TV, que transmite a todo el mundo desde su cede en Costa Rica, recientemente aumentó la transmisión de Escrito Está a dos veces por semana debido a la gran cantidad de personas que sintonizan el programa. Alabamos a Dios por lo que Él está haciendo a través de Escrito Está.

 

 

Historia 2:

Gustavo estaba desilusionado. Había padecido de diabetes por muchos años, y como resultado, perdió la vista y estaba recibiendo diálisis. Habían pocos momentos de alegría en su diario vivir. Uno de esos era cuando escuchaba el programa radial Escrito Está. Lo descubrió un día por accidente, y desde entonces le pedía a su asistente que lo buscara en internet para poder escuchar los programas.

Poco a poco un rayo de luz comenzó a iluminar su corazón, y Gustavo comenzó a orar por sanidad. Cada día que escuchaba los programas, le pedía a Dios que lo sanara. Pasaron tres años y poco a poco se fue recuperando hasta dejar de necesitar diálisis. Pero aún no podía ver.

Un día él oró, “Señor, si tú pudiste sanar mis riñones para que yo pudiera continuar conociendo más de ti, por favor restaura mi vista para que yo pueda ver el programa Escrito Está.”

Poco a poco su visión se fue restaurando. Gustavo quedó emocionado y agradecido con Dios. Decidió ir en búsqueda de la iglesia de Escrito Está y después de un tiempo logró encontrar un templo en la ciudad de Poughkeepsie, Nueva York, donde fue recibido con los brazos abiertos y donde pudo estudiar la Biblia.

Poco después se enteró de que el pastor Robert Costa estaría visitando esa iglesia para presentar una serie de temas. Gustavo se llenó de alegría y supo que Dios estaba haciendo todo esto especialmente para él. Finalmente, decidió entregar su vida a Cristo durante el último sábado de las reuniones.

Nos dice el pastor Costa, “La historia de Gustavo es fascinante. Tuve el privilegio de estar presente en su bautismo junto a un grupo de 27 almas que también se entregaron a Dios durante esa campaña. Lo más sorprendente es que su salud fue restaurada y él ahora comparte su testimonio con otras personas.”

Agradecemos a Dios por lo que está haciendo a través del ministerio Escrito Está para alcanzar al mundo hispano con un mensaje del corazón de Dios a nuestro corazón. Tú también puedes ser bendecido a través de este ministerio, visitando el sitio web www.escritoesta.tv

El Evangelio en Ciudad de México

Desde muy temprana edad, Miguel había querido ser abogado. Durante años trabajó y estudió. Su tenacidad valió la pena cuando finalmente consiguió un puesto en la oficina del fiscal general en la Ciudad de México.

Miguel era muy querido y muy respetado en los círculos de liderazgo. Parecía que tenía todo lo que quería. Él tenía un gran respeto por la ley y una creencia profundamente arraigada en la importancia de la justicia en todos sus tratos. Pero algo le preocupaba. Durante mucho tiempo había luchado con la idea de la justicia de Dios. Quería creer en la religión de su juventud, pero como abogado, no podía aceptar lo que él percibía como el duro trato de Dios hacia el pecador culpable. ¿Cómo podrían las leyes del hombre ser más compasivas que las de su Creador?

Un día escuchó que el presentador de un programa de televisión que solía ver estaría teniendo reuniones en un gran hotel en el centro de la ciudad de México.

Se trataba del programa en español del ministerio It Is Written, Escrito Está, y el orador era el pastor Robert Costa. A Miguel siempre le había gustado el programa, y confiaba en el enfoque honesto y directo del pastor Costa respecto de la verdad bíblica, por lo que decidió asistir.

Miguel junto a su esposa.

Noche tras noche, mientras se presentaba cada mensaje, Miguel iba aceptando la verdad de la palabra de Dios. Pero luego se presentó el tema del juicio final, y algo cambió en Miguel. Él dijo:

“Como abogado y no como un estudiante regular de la Biblia, hubo cosas que escuché en diferentes iglesias que se contradecían entre sí y plantearon mis dudas en cuanto a la Biblia y a Dios. Pareciera que Dios no es justo.

El tema que tocó mi corazón como ningún otro fue el de las buenas nuevas del juicio final. Este mensaje era el que más me hacía falta escuchar para poder comprender el verdadero carácter de Dios. Era la pieza del rompecabezas que necesitaba. Ahora veo el evangelio claramente. Veo que Dios es justo, pero también es misericordioso y compasivo.

Finalmente entiendo que la justicia de Dios es una acusación que ha estado pendiente ante el trono de Dios desde el primer reclamo de Lucifer. Es una acusación que Dios ha estado respondiendo desde la caída del hombre. Ahora la cruz tiene un nuevo significado para mí porque es la respuesta más brillante y llena de amor que Dios podría dar.”

Al final de la serie, Miguel, su esposa y su cuñada respondieron al llamado de bautismo y entregaron sus vidas a Dios.

“Tuvimos bautismos todas las noches, y hablé y oré con Miguel en varias ocasiones”, dijo el pastor Costa. “Tuvo una lucha intensa debido a compromisos sociales profundamente arraigados, pero la verdad bíblica triunfó en su corazón. En todo caso, la historia de Miguel reafirma mi convicción de que debemos presentar los mensajes de los tres ángeles con claridad y sin temor. Si no lo hacemos, podemos estar privando a alguien del gozo en Jesús y de la oportunidad de la vida eterna.”

El pastor Robert Costa junto a los hermano en Ciudad de México.

La serie también ayudó a alentar a los líderes y miembros de iglesia local, quienes a menudo luchan en esta ciudad compleja y secular de más de 9 millones de personas.

“Nunca debemos dejarnos intimidar por los números porque no trabajamos solos”, dijo el pastor Costa a los pastores e iglesias. “Dios no nos pide que tengamos éxito. Él solo pide que seamos fieles, y Él se encargará del resto”.

Por favor, mantengan al ministerio Escrito Está en sus oraciones.

 

Del Sufrimiento a la Esperanza

 

Luis nació en un hogar cristiano en Bogotá, Colombia. Creció aprendiendo sobre Jesús y la Biblia. Pero a medida que crecía, se alejó de Dios y finalmente abandonó la iglesia. Él no tenía tiempo para las cosas de Dios. Se casó con una buena mujer, tuvo un trabajo maravilloso y esperaba su primer hijo. Las cosas no podrían haber sido mejores. Según él, tenía una gran vida y no necesitaba nada.

Sin embargo, todo cambió cuando su hijo nació con un grave problema de salud. Día tras día, Luis y su esposa Laura se sentaban junto a su hijo, esperando que tal vez ese fuera el día en que mejorara. Pasaron cuatro largos meses y el bebé Marco permanecía hospitalizado. Durante este tiempo, Luis recordó al Dios de su infancia. ¿Cómo pudo haber sido tan tonto al pensar que no necesitaba a Dios? ¿Dios lo ayudaría ahora? Sin duda, no podría ser demasiado tarde.

Mientras ellos pasaban largas horas en el hospital, Luis comenzó a sintonizar un programa que veía por televisión, llamado Escrito Está. Cada vez que el predicador hablaba, Luis sentía que la esperanza renacía en su corazón. Escuchaba al predicador decir que Dios perdona libremente a todos los que vienen a él.

Desde lo profundo de su corazón, Luis clamó a Dios, pidiéndole perdón y ayuda para su hijo. Día tras día, se aferró a esa esperanza anhelando encontrar un camino de regreso a Dios y a su iglesia.

Un día, Luis recibió la visita de un viejo amigo de la iglesia que le informó que el presentador del programa que tanto le gustaba ver estaba en la ciudad realizando una campaña de evangelismo. Luis no lo podía creer. ¿El pastor Robert Costa estaba en Bogotá? El programa era bien conocido en todo el país, pero Luis nunca había imaginado que tendría la oportunidad de ver, y tal vez incluso hablar, con el orador personalmente. Sabía que debía buscar la manera de hacerlo.

Esa noche asistió a las reuniones con su amigo, y después del servicio esperó para hablar con el pastor Costa. El pastor resultó ser tan amable y comprensivo como Luis había imaginado y relacionó a Luis con uno de los pastores locales. Oraron por Luis y su pequeña familia, pidiendo una bendición especial por su hijito. Luis expresó su deseo de ser re-bautizado y unirse a la iglesia nuevamente. Tanto él como Laura comenzaron a asistir a las reuniones cada noche.

Al final de la serie, Luis y Laura fueron bautizados, y su hijo mejoró lo suficiente como para irse a casa con ellos. Hubo alegría en sus rostros cuando compartieron cómo Dios usó su sufrimiento para traerlos de vuelta a él.

Dice el pastor Costa: “A veces es en la oscuridad de la noche cuando la misericordia de Dios brilla con intensidad. A menudo podemos ver mejor su gloria en nuestra hora más oscura”.

Durante esa semana, 3.000 personas llenaron el coliseo donde se llevó a cabo la serie, sin contar con los asistentes que pudieron sintonizar la señal satelital en diferentes iglesias de todo el país. En total, se realizaron un total de 2,811 bautismos, 400 de ellos en el coliseo. Uno de los últimos bautismos incluyó al hermano de Luis, que vino como resultado del testimonio de Luis.