Infidelidad Conyugal

Por Jenny Maita

El amor eterno, la vida en pareja, el vivir juntos hasta que la muerte los separe, se ha convertido en una tarea difícil de cumplir para muchas personas que se deslizan en los caminos de la infidelidad conyugal. Múltiples son las causas que abren las puertas de la infidelidad, pero ninguna de ellas lo justifica. Tarde o temprano lo que parece ser un secreto bien guardado quedará expuesto a la luz y para ese momento el dolor que produzca alcanzará dimensiones que escapan de control.

La infidelidad es la ruptura de una promesa de permanecer confiables el uno al otro en la relación de pareja; es un mal uso de la confianza que el cónyuge ha depositado en su pareja. Esta es una experiencia dolorosa que al romperse no lastima solo a la otra parte sin a todo un sistema familiar y aún social. Las causas que llevan a tomar este camino generalmente se han gestado mucho tiempo antes de que se descubra la traición y tristemente encontramos que no solo es responsable el cónyuge infiel sino la otra parte también.

Lo que intento decir es que la infidelidad conyugal es un asunto de dos personas; es una experiencia en la que la otra parte también tiene participación indirecta para que eso ocurra.

Se habla de una fidelidad positiva que apenas un bajo porcentaje de parejas alcanza a desarrollar, estas son las parejas que han sellado su relación con principios sólidos basados en la Biblia. Estas parejas se ocupan de alimentar constantemente su compromiso: “hasta que la muerte nos separe”. En cambio, hay otro tipo de fidelidad que no es tan espontáneo y natural, sino que le exige trabajo a la razón y si no fuera porque además de la voluntad consciente y la fuerza que ciertos diques sociales protegen la relación también sucumbiría en la infidelidad.

La tendencia actual es rendirle una oculta fidelidad a la infidelidad. Cuando de pasión se trata el corazón supera a la razón y rompe toda buena intención o principio que pueda sostener la relación intacta. La mayoría de los matrimonios, por no decir todos, son vulnerables a la ruptura por infidelidad y viven entre la exclusividad y la variedad de pareja. Este fenómeno a la fecha alcanza cifras alarmantes y no solo del lado masculino sino también del lado femenino. El 60% de los matrimonios vive en infidelidad en cualquiera de sus formas; el 55% señala al varón como infiel mientras que el 45% corresponde con las mujeres.

En todas las culturas la infidelidad está presente de alguna manera; ya no queda sociedad donde el adulterio sea desconocido.

Una sana relación de pareja requiere de inversión permanente. Es posible evitar la infidelidad cuando apenas ésta se anuncia en la mente del victimario, sin embargo, es la parte más difícil de superar ya que supone una decisión. Ante un conflicto de esta naturaleza cualquier decisión implica perder algo; es perder el mundo de emociones nuevas y excitantes que genera el idilio de la infidelidad. Lo difícil es dar el primer paso, todo lo demás ocurre automática y desenfrenadamente.

El amor en la pareja no será eterno si no se le cuida. Requiere de algunas condiciones especiales para que se mantenga vivo, ya que cualquier descuido puede debilitar o aún peor apagar el amor que unió a los cónyuges. Es un hecho innegable que la infidelidad es una de las principales causas de separación y de violencia intrafamiliar; tiene muchas repercusiones negativas que afectan a los miembros de la familia. El juego de la infidelidad es un juego difícil de jugar, las reglas son complejas y nocivas y al terminar el idilio todos quedan despedazados. No hay traición que no duela, no hay infidelidad que no manche la relación. Lo que se pone en riesgo en una situación de infidelidad es la confianza básica, y una vez roto este soporte relacional, no hay pareja que soporte seguir en la relación. Recuperar la confianza en la otra persona será tarea difícil que requerirá tiempo y mediación de terceros.

Una sana relación no se encontrará fuera de lo que ya se tiene. Tome conciencia de los alcances de sus enredos afectivos y sea más sensato. Son solo eso… enredos afectivos y pasionales que tarde o temprano producirán dolor y pesar. Lo peor de todo… quizá sea demasiado tarde cuando se quiera enmendar la situación.

Tómese en cuenta lo siguiente, no sobrevalore el amor como una creencia de que se puede ser feliz fuera de las normas y principios básicos sobre los cuales fue creado el matrimonio. En esta época y en las condiciones que tenemos a nivel social y moral no hay matrimonio perfecto. Una sana relación de pareja es algo que se construye día a día. La tendencia de buscar afuera lo que no se tiene en casa es una falsa creencia que solo marca la disfuncionalidad del cónyuge infiel y contamina a toda la familia.

¿Conectados?

“Temo el tiempo en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad, el mundo solo tendrá una generación de idiotas.” – Albert Einstein

¿Te has preguntado cómo está afectando la tecnología a nuestra sociedad hoy en día? ¿Cómo está afectando la vida familiar?

Cada año, millones de personas se unen a las redes sociales para conocer gente nueva, establecer relaciones o mantener contacto con sus seres queridos vía internet. Tenemos acceso a plataformas como Instagram, Facebook, WhatsApp, Twitter y YouTube, entre otras, que se han convertido en una ventana para compartir lo que sucede a nuestro entorno. En muy poco tiempo, los teléfonos móviles y las redes sociales han roto las barreras de nuestra privacidad. Aunque estos avances tecnológicos pueden facilitar nuestra vida, también han abierto la puerta a un mundo completamente nuevo, y a veces peligroso.

El uso de redes sociales ha expuesto a las parejas a nuevas amenazas.

Esta tecnología que tanto amamos se ha convertido en uno de los conflictos principales entre parejas. Una investigación realizada hace algunos años por la revista Cyber Psychology and Behaviour Journal reveló que Facebook puede haber provocado 28 millones de divorcios en el mundo (El País). Lo más probable es que esta cifra sea mayor, ya que el número de usuarios en las redes sociales va en aumento.

Otro estudio reveló que 30% de los usuarios de Facebook han tenido problemas con sus parejas por usar esta aplicación (El País). La falta de contacto directo no permite que obtengamos información importante de nuestros cónyuges. Esto incluye actitudes, gestos, tonos y el contexto de lo que se dice o se escribe, lo que puede dar lugar a malas interpretaciones.

Jim Seibold, PhD, Licenciado en terapia familiar, cuenta que para muchos de sus clientes “las redes sociales se han vuelto bastante intrusivas por dos razones. Primero, les quita el tiempo interactivo juntos. Pasar demasiado tiempo de inactividad revisando las redes sociales limita el tiempo cara a cara. La falta de interacción finalmente conduce a sentimientos de desconexión. En segundo lugar, las parejas se resienten del uso de las redes sociales y, a menudo, sienten que las redes sociales son más importantes para su pareja que ellos. Sienten que sí tienen la opción de pasar tiempo juntos o con su teléfono inteligente, su pareja elegirá el teléfono inteligente”.

Tristemente eso también sucede en nuestra relación con Dios. Aquel que nos creó para ser seres sociables está siendo ignorado. Hemos fracasado en la comunicación con un Dios que siempre está cerca de nosotros esperando que le compartamos lo que pasa en nuestra vida. A Él le interesa todo acerca de nosotros… Es hora de reconectarnos con Él.

La Biblia declara: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33:3).

Aprovecha las primeras horas de cada día para formar la conexión más importante con Dios y tu familia. Las redes sociales siempre pueden esperar.

Trabajos Citados:
“Estudios revelan que Facebook ha provocado 28 Millones de Divorcios.” Elpais.com.co, 31 Mar. 2013, www.elpais.com.co/mundo/estudios-revelan-que-facebook-ha-provocado-28-millones-de-divorcios.html.

Page, Danielle. “5 Ways Marriage Is Harder in 2017 (and What You Can Do About It).” NBCNews.com, NBCUniversal News Group, 6 June 2017, www.nbcnews.com/better/relationships/5-ways-marriage-harder-2017-n768876.

Un Futuro con Esperanza – Canadá

Este año, el ministerio Escrito Está patrocinará seis campañas de evangelismo en diferentes partes de Canadá. A continuación la información de los oradores:

25 Años de Historia

 

Escrito Está, el programa de televisión en español del ministerio It Is Written, comenzó el 4 de abril de 1994, con el pastor Milton Peverini como director/orador. La primera filmación se realizó en los estudios televisivos localizados en Thousand Oaks, California, y lo que siguió fueron años de producción y expansión para el ministerio. Los programas se lanzaron a canales y sistemas de cable en todo el país.

El pastor Milton Peverini fue el primer orador del ministerio Escrito Está.

Chile fue el primer país latinoamericano en promover los programas fuera de los Estados Unidos en 1996 con un lanzamiento a nivel nacional. La respuesta fue fenomenal con más de 11,000 solicitudes de lecciones bíblicas y 1.245 personas fueron bautizadas el primer año. Argentina siguió en 1998 transmitiendo Escrito Está en 430 estaciones y cubriendo la mayor parte de Sudamérica. El salto gigante en la cobertura de Escrito Está llegó a fines de 1998 cuando TBN ENLACE comenzó a lanzar los programas desde su grandiosa estación satelital en Costa Rica.

En 2002, el pastor Robert Costa fue invitado a formar parte del ministerio para coordinar las actividades evangelísticas generadas por los programas de televisión. Después de la jubilación del pastor Peverini, el pastor Costa se convirtió en el nuevo director/orador de Escrito Está.

El pastor Robert Costa junto a su equipo de producción.

Por la gracia de Dios y gracias a las oraciones, el trabajo arduo y el apoyo financiero de It Is Written, Escrito Está se ha convertido en uno de los ministerios de televisión hispanos más grandes del mundo adventista. Escrito Está es transmitido en 11.000 canales de televisión en 138 países y en cientos de estaciones de radio, además del internet.

Como resultado de la abrumadora respuesta de corazones conmovidos por el programa de televisión, el ministerio Escrito Está ha continuado su expansión en los últimos 25 años. Además de su programa semanal y devocionales diarios, realizamos eventos de evangelismo público cada año en diferentes partes del mundo, organizamos escuelas de evangelismo, realizamos estudios bíblicos y creamos recursos en español para compartir y aprender sobre el amor de Jesús.

Proclamando el evangelio a todo el mundo.

Escrito Está se ha comprometido totalmente con Dios en presentar todo el mensaje bíblico para nuestro tiempo. Estamos enfocados en el evangelio eterno como lo proclaman los tres ángeles en Apocalipsis 14. Queremos ser la extensión de las manos, los pies, los ojos, los oídos, la voz y el corazón de Jesús para aliviar las necesidades de los demás.

Este año, mientras celebramos nuestro 25 aniversario, el enfoque de las celebraciones será en evangelismo y proyectos comunitarios en las tres Américas y Europa occidental. Al mirar el pasado y proyectarnos hacia el futuro, ciertamente podemos exclamar: “¡Gloria a Dios por lo que ha hecho, lo que está haciendo y lo que hará, para que, a través de Escrito Está y otros medios de comunicación, millones de personas sean expuestos a las buenas nuevas de salvación en Jesucristo hasta que la tierra sea iluminada por la gloria de Dios!”

 

Un Futuro con Esperanza – Guatemala

Del 9 al 16 de marzo 2019, la Ciudad de Guatemala se convirtió en la sede principal de la campaña de evangelismo titulada “Un Futuro con Esperanza.” La misma fue dirigida por el pastor Richard Piñero y el pastor Robert Costa. Cada noche se presentaron temas Cristo-céntricos que ayudaron a los asistentes a comprender el gran conflicto que existe entre el bien y el mal y lo que Dios quiere hacer hoy en nuestras vidas para que vivamos con esperanza mientras aguardamos el maravilloso futuro que Él nos ha prometido.

El pastor Richard Piñero dirigiendo la primera parte de la campaña.

Uno de los milagros que podemos resaltar durante esta semana fue lo sucedido en las vidas de Estela y Michael. Estela trabaja para Patricia en una tienda de recuerdos autóctonos de Guatemala. Patricia ha sido miembro de la Iglesia Adventista por un buen tiempo y a través de su negocio, ha hecho lo posible por compartir el amor de Jesús con sus empleadas. Comienza su labor cada mañana con un pequeño culto donde les lee un pasaje de la Biblia y una breve reflexión. Esto ha permitido que entre las compañeras haya confianza y la libertad de compartir sus inquietudes sobre la fe y la Biblia.

Durante la semana de evangelismo, el pastor Richard Piñero decidió visitar la tienda de Patricia para buscar recuerdos para sus familiares y amigos. Al momento que llegó al negocio de Patricia, la encontró conversando con Estela acerca de la Biblia. Entonces ella le dijo a Estela, “Aquí llegó el pastor. Él te puede explicar mejor lo que me estás preguntando.”

Estela había comenzado a asistir a una iglesia dominical junto a su novio, Michael, ocho meses antes. Estaban a punto de bautizarse pero tenían muchas inquietudes en cuanto a las enseñanzas de su pastor. “Mi pastor me dijo que el día de mi bautismo no me puedo meter en el agua por 24 horas y que debo estar en ayuno todo el día. ¿En qué parte de la Biblia encuentro esto? Yo quiero que Dios me lo explique claramente. Yo creo en Él.” Lo que comenzó con una sencilla pregunta terminó en un estudio bíblico de casi dos horas, donde el pastor Piñero le pudo explicar a Estela el propósito del bautismo y lo que significa. Estela se mantuvo muy atenta y tomó nota de cada cita bíblica que le fue mencionada. Al finalizar la conversación, el pastor Piñero la invitó a ella y a su novio al programa de esa noche donde el pastor Robert Costa estaría haciendo su presentación.

Estela y Michael escuchando atentamente el tema presentado por el Pr. Robert Costa.

Esa noche, el tema que trató el pastor Robert Costa se tituló “Esperanza para un nuevo comienzo” y hablaba específicamente sobre el bautismo. Estela y Michael escucharon atentamente y con mucho entusiasmo recibieron el mensaje en sus corazones. Decidieron continuar asistiendo a las demás reuniones y el sábado por la tarde tomaron la decisión de entregar sus vidas a Cristo a través del bautismo.

El evento culminó con una celebración especial por el 25to aniversario del ministerio Escrito Está. Para la gloria de Dios, 73 personas entregaron sus vidas a Dios por medio del bautismo. Se espera que en los siguientes días se bauticen 137 personas más. Cada una de ellas comenzará una historia nueva con Cristo en su búsqueda de “Un Futuro Con Esperanza.”

Estela y Michael segundos después de su bautismo.

25 Aniversario de Escrito Está en Guatemala

Si vives en Ciudad de Guatemala, estás cordialmente invitado a los siguientes eventos:

Seguido por:

El último sábado tendremos una celebración especial por el 25 aniversario de Escrito Está. Nos gustaría conocerte. Si no puedes asistir, este evento será transmitido en vivo a través de nuestra página de Facebook.

 

Semana de la Esperanza – Argentina

Del 28 de noviembre al 1 de diciembre se desarrolló un ciclo de conferencias con el Pr. Robert Costa en la zona norte de Buenos Aires, Argentina. Cada noche, 700 personas participaron de la reunión, que también fue transmitida en vivo por Youtube. Entre los momentos más significativos estuvo el bautismo de Patricia, una dama que creció en un hogar cristiano, pero que se alejó de Dios por muchos años participando incluso en el mundo del ocultismo. Finalmente tomó la decisión de volver a Cristo y comenzar una vida nueva.

Otra historia con un final feliz es la de Orlando, quien se levantaba cada sábado por la mañana para sintonizar el programa cristiano “Una Luz en el Camino” transmitido en un canal local. Le llamó la atención un libro que se ofrecía gratis. Un día mientras caminaba por la plaza encontró a un grupo de hermanos adventistas que regalaban el mismo libro. Se acercó a solicitarlo y también aceptó estudiar la Biblia con ellos. Así comenzó a experimentar los planes que Dios tenía para su vida. Luego de completar la serie de lecciones e integrarse a la Iglesia se bautizó. Luego compartió su experiencia con su hijo, su sobrina y el esposo de ella que también se unirán próximamente al Pueblo de Dios.

Este magno evento concluyó con el bautismo de 27 personas. Parte de estos resultados es gracias a la labor realizada por un grupo de jóvenes que hicieron una pausa en sus profesiones por un año para servir como voluntarios dando clases de idiomas, nutrición, computación, arte, mecánica, y mucho más, para predicar el evangelio en esta comunidad. También por un club de motociclistas que llevaron a 11 personas al bautismo.

Damos la honra y la gloria a Dios por la labor realizada a través de personas comprometidas a compartir con otros el amor de Cristo. Nosotros solo necesitamos comprometernos a testificar y Dios es quien se encargará de los resultados.

Si te gustaría ver las transmisiones de este evento, haz clic aquí.

Un corazón agradecido en medio del dolor

Cada año en el mes de noviembre se celebra en Estados Unidos el Día de Acción de Gracias. Miles de personas aprovechan este día festivo para reunirse con sus seres amados y compartir una cena familiar. El propósito original de esta reunión es para que cada persona pueda dar gracias a Dios por las bendiciones que Él les ha otorgado a lo largo del año. ¿No te parece que una reunión familiar de este tipo sería maravillosa en todo el mundo? Reunirse como familia es lindo, pero mucho más lindo es que cada persona tenga la oportunidad de testificar ante sus seres amados como Dios ha obrado en su vida. ¡Nos sorprendería!

El mundo actual está envuelto en un caos. Guerras por un lado, hambre y violencia por el otro. Personas saliendo de sus países en búsqueda de un futuro mejor para sus hijos. Desastres naturales. Incertidumbre por lo que vendrá. Parece que no hay suficientes razones para agradecer. Es más, el otro día me encontraba en una sala de espera. Una señora se acercó y me preguntó por qué yo sonreía. Le dije que simplemente estaba feliz. La señora claramente se molestó con mi respuesta y respondió, “Odio esa palabra. La felicidad me suena a un cuento de hadas… pero te envidio por ser feliz.” Mi corazón se llenó de tristeza al comprender que hay muchas personas que no tienen motivos para sonreír y menos para sentirse agradecidos.

Es verdad, para millones de personas el simple hecho de despertar cada mañana es una lucha existencial. La ansiedad y la depresión han tomado el control de sus vidas y se cuestionan si Dios verdaderamente los ama y si se interesa por sus problemas. Si estás leyendo esto y te identificas con lo que estoy escribiendo, es muy posible que tengas muy pocos deseos de dar gracias a Dios por un día más de vida, y te comprendo. No es mi intención discutir contigo o decirte que dejes de sentir lo que estás sintiendo. Estás en tu derecho. Lo que si te quiero decir es que tienes dos alternativas. Puedes tomar una actitud de resentimiento con la vida por todas las cosas malas que te han sucedido o puedes confiar en que Dios puede convertir cada maldición de tu vida en una bendición.

Al aceptar a Cristo en nuestras vidas no nos estamos vacunando en contra de la maldad o del pecado. Mientras estemos en este mundo seremos vulnerables a todo lo que nos rodea. Lo que sí estamos haciendo es decidir confiar en Dios aun cuando nuestras circunstancias no estén a nuestro favor. Jesús nos prometió que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo y que nos daría poder para resistir los ataques del enemigo.

Sin importar cuán difíciles puedan ser los problemas que estemos atravesando, podemos tener la certeza de que Dios está a nuestro lado obrando en nuestro favor. Nuestros sentimientos de derrota y desánimo no cambian el amor y la preocupación que Dios tiene por nosotros. Y aquí viene lo más importante. Nuestra mayor esperanza no está fundada en que nuestros problemas se resuelvan aquí y ahora o en que Dios conteste nuestras oraciones de la manera exacta en que le hayamos pedido. Nuestra mayor esperanza se cumplirá cuando Jesús regrese por segunda vez a ponerle fin a la maldad y al dolor de una vez por todas y a restaurar por completo todo lo que hoy vemos destruido.

Confiar en que así será es suficiente razón para tener esperanza y sentirnos agradecidos aun cuando todo lo que hoy nos rodea se haya caído. Permite que las promesas que se encuentran en la Biblia sean parte de tu diario vivir. Léelas, repítelas y confía en el Dios de tu salvación.

“Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes. Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová” (Salmos 27:13, 14).

 

*Si sufres de depresión y sientes que tu vida está en peligro, no dudes en buscar ayuda. Siempre hay esperanza.

10 “tips” para mejorar tu vida de oración

A mucha gente le resulta difícil arrodillarse para orar, excepto durante las emergencias. La mayoría de nosotros reconocemos que mantener un vínculo diario con Dios es importante, pero en la práctica nos resulta difícil hacerlo. Escuchamos de místicos que pasan horas en contemplación extática, y pensamos: “Eso no es para mí”, y terminamos dejando completamente de lado la oración. Después de todo, apenas llevamos dos minutos presentando una petición cuando nuestras mentes divagan por otro lado.

Nuestro ambiente contemporáneo no nos ayuda en nada a concentrarnos. Somos bombardeados constantemente por imágenes rápidas e instantáneas. Estamos acostumbrados a sentarnos pasivamente y dejar que la corriente de imágenes y la acción constante nos entretengan sin ningún esfuerzo. Hoy la oración puede ser un verdadero desafío, me refiero a la que es más que un mero gesto en dirección al cielo, o una corta lista de deseos.

De modo que la pregunta es la siguiente: ¿Hay pasos definidos que podamos dar para recapturar la bendición de una vida de oración firme, aún en este mundo acelerado y lleno de distracciones continuas? Me gustaría darte algunas sugerencias prácticas.

Tip 1: Busca el horario apropiado para orar.
La mente y el cuerpo funcionan mejor durante cierta hora del día. Muchos de nosotros estamos más alerta temprano en la mañana. Otros funcionan mejor durante la noche. No importa qué hora sea, recordemos que conversar con Dios es uno de los privilegios más grandes que el ser humano tiene, por eso merece nuestras mejores energías.

Tip 2: No trates de orar después de una comida pesada.
La digestión y la concentración no combinan. Después de comer siempre tendrás sueño.

Tip 3: No trates de orar después de ver tu programa favorito.
Tus emociones posiblemente sigan enredadas en el programa. Es muy fácil desviarse y caer en los brazos del héroe de la televisión en vez de llegar al trono de la gracia.

Tip 4: Si estás cansado/a, no te apoyes en una cama o sofá para orar.
Tendemos a distraernos en la oración porque nos acomodamos demasiado para hacerlo. Prueba orar de pie o arrodíllate sin ningún apoyo, con la espalda recta. No podemos impresionar a Dios con una “postura perfecta”, pero sí podemos impresionarnos a nosotros mismos reconociendo que este es el tiempo más valioso del día y no deseamos desperdiciar ni un momento.

Tip 5: Antes de comenzar tu oración, concéntrate.
Desconéctate de la corriente de planes y preocupaciones que han ocupado tus pensamientos. Apaga el teléfono. Quédate quieto. Ponte a pensar en algún versículo o promesa bíblica y medita en su significado.                           

Tip 6: Si perdiste la concentración, prueba orar en voz alta.
Por lo regular somos más coherentes cuando hablamos en voz alta. Por supuesto, no necesitamos hablar como genios literarios, pero nuestra expresión verbal por lo regular le agrega color a nuestras oraciones. No olvidemos que hay diferencia entre un pensamiento impreciso que flota en dirección al cielo, y un mensaje de corazón dirigido a Dios, algo que realmente queremos decir.

Tip 7: Recuerda a quién le estás hablando.
Al orar no estamos hablando con nosotros mismos o con el techo; la oración es una transacción maravillosa entre nosotros y el Dios santo que mora en las alturas de los cielos. Por eso conviene comenzar con palabras de alabanza, enfocándonos en el carácter y la gloria de Dios. Por ejemplo, podemos imaginar que estamos ante el trono del altísimo. La Biblia nos presenta vívidos ejemplos de la adoración divina. Hagámonos partícipes de estas escenas.

Tip 8: Procura ser específico/a.
Las alusiones vagas de orar por “los necesitados” o por “andar más cerca de Dios” fácilmente se diluyen y caen en la distracción. Pongamos peticiones específicas delante del Señor, agradeciéndole por lo que él puede hacer. Mientras más lo hagamos, más evidentes serán las respuestas.

Tip 9: No permitas que tu oración se convierta en una repetición estéril.
A veces nuestras plegarias flaquean porque se nos acaba el tema. Por pensar en qué otra cosa pedir, perdemos el impulso y nuestra comunión con Dios se pierde. Para evitar esto, escribe un bosquejo. Puedes comenzar con las cosas por las que te sientes agradecido. Anota un grupo de personas por quienes quieres orar. Elige algunas promesas bíblicas que se adapten a tus necesidades. Estos elementos pueden ser la base de tus oraciones intercesoras. Procura también identificar aspectos de tu vida que necesitas cambiar. ¿Cuáles serán los blancos que Dios tiene para ti? Trata de destacar cualidades positivas en vez de malos hábitos.

Tip 10: Tómate el tiempo que sea necesario para hablar con Dios.
Es mas útil orar intensamente por cinco minutos que mantener una conversación vaga durante quince. Un período largo de oración intensa se puede lograr aumentando poco a poco nuestra capacidad de concentrarnos. Ponte un blanco corto de comunicación sostenida. Practica hasta que te puedas concentrar en oración por ese lapso. Luego extiende tu blanco sucesivamente. A veces un problema específico viene a estorbar nuestros pensamientos. Es mejor afrontarlo en oración que confinarlo en algún rincón de la mente. Si fracasas completamente, detente. Vuelve a empezar. Concéntrate de nuevo en el Señor y alaba su nombre, hasta haber recuperado la actitud de oración. Persevera, y al hacerlo no olvides el propósito ulterior de las devociones con significado actual: permitir que influyan en nuestros pensamientos y sentimientos a través del día. El sentir la presencia de Dios mientras cumplimos nuestros deberes nos ayudará a sobrellevar cualquier obstáculo.

Halloween: El gran engaño

 

Otro otoño ha comenzado. Las hojas que ahora decoran el paisaje son de tono rojizo, anaranjado y marrón. Pronto los árboles se secarán y la temperatura continuará en descenso.

Pero ese no es el único cambio que trae la fecha. En el mes de octubre especialmente comenzamos a ver calabazas, esqueletos, brujas, gatos, y muchos otros objetos tenebrosos decorando vecindarios enteros. Se aproxima Halloween y las tiendas llenan sus estanterías con todo tipo de disfraces para personas de toda edad. Dentro de poco nos encontraremos con princesas, vampiros, animales, monstruos, y todo tipo de personajes reconocidos desfilando por las diferentes avenidas que recorren la ciudad, para pedir dulces. Participar de este día parece una actividad inofensiva. Disfrazar a nuestros niños, decorar nuestras casas, ofrecer golosinas a quienes tocan la puerta… no tiene nada de malo, ¿verdad?

Lo cierto es que la “diversión inofensiva” que Halloween aparentemente ofrece existe para perpetuar una mentira que se originó en el Jardín del Edén. Después de que Dios le advirtiera a Adán y Eva que no comieran del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, ¿recuerdas lo que Satanás le dijo a Eva para incitarla a desobedecer? “No moriréis” (Génesis 3:5). Bien. El propósito de Halloween no es entretener. Es celebrar el espiritismo, la mentira de que los espíritus de los muertos sobreviven a la muerte corporal y se comunican con los vivos.

Halloween tiene sus orígenes en Europa hace más de 2.500 años, cuando los Irlandeses celebraban la culminación de la temporada de cosecha. Ellos creían que en esa fecha los espíritus de los muertos se podían reencontrar con los seres vivientes. Para que estos espíritus no se extraviaran, encendían velas y preparaban comida y dulces que luego colocaban en las ventanas y puertas. Según su creencia, además de espíritus buenos, también podían venir espíritus malos. Por eso las personas se disfrazaban para no ser reconocidas y dañadas por estos seres malignos. El nombre de Halloween se deriva de la frase en inglés “All Hallows Eve” (La víspera de todos los santos).

Halloween nos invita a creer que los muertos habitan entre nosotros, en nuestros hogares, y que nos podemos comunicar con ellos. Pero eso no es justamente lo que la Biblia enseña.

En el libro de Eclesiastés, el sabio Salomón escribió: “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido” (Eclesiastés 9:5). No, los muertos no están en el cielo alabando a Dios. La Biblia es inequívoca en ese punto. “No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio” (Salmos 115:17). Tampoco están en la tierra habitando entre nosotros.

Quienes enseñan que los seres humanos poseen un alma inmortal o un alma que sobrevive a la muerte corporal, deben su sistema de creencias más a Platón que a la Biblia. El apóstol Pablo enseñó claramente que los muertos están descansando hasta el día de la resurrección (véase 1 Corintios 15: 51-55, 1 Tesalonicenses 4:13-18). Si esto no fuera cierto, ¿para qué necesitaría Jesús regresar a la tierra a buscarnos? (Juan 14:1-3)

Recuerda las palabras de Jesús: “Yo le resucitaré en el día postrero” (Juan 6:44). Jesús declaró que el justo será “recompensado en la resurrección de los justos” (Lucas 14:14). Si alguien sobreviviera a la muerte corporal y se fuera inmediatamente al cielo, sería “recompensado” mucho antes de “la resurrección de los justos”.

Halloween existe para perpetuar una de las mentiras más grandes de Satanás: la mentira de que los muertos no están realmente muertos. Una mentira que está preparando al mundo para un engaño masivo antes del regreso de Jesús.

Mientras se aproxima esta fecha, medita en lo que la Biblia enseña acerca de la muerte. La clave para la vida eterna se encuentra únicamente en Jesús. Sin Él nadie sale de la tumba. Con Jesús, “los muertos en Cristo resucitarán” (1 Tesalonicenses 4:16). Nuestra esperanza de vida después de esta vida está en él. Este año dile no al engaño y dile sí a las promesas de vida eterna que nos ofrece Jesús.